No importa cuánto tiempo estemos lejos de nuestra casa, siempre tendremos un lugar especial en el corazón de aquellas cosas que nos recuerdan a las personas y los lugares que amamos. Nuestro hogar siempre será donde crecimos, con la familia y los amigos cercanos; allí encontramos todos nuestros recuerdos favoritos como fotos pasadas de moda en el salón de tus padres, tu colección de CDs o tu comida favorita. Es por eso que nunca podemos olvidar del verdadero significado detrás del concepto «hogar».
Después de mudarme a un nuevo lugar, me di cuenta rápidamente que quería explorar más allá. Tomé la decisión porque sentí que era el momento adecuado para dar ese paso fuera de mi zona de confort y conocer otras culturas. Esta experiencia me ha permitido apreciar todas las cosas buenas que nos ofrece la vida y los grandes momentos, tanto los del pasado como los futuros; estoy segura de que no me arrepentiré nunca.
Invitar a tus amigos y familiares para que te visiten es una excelente idea. Hacer de guía en una ciudad nueva puede ser divertido e interesante, incluso si no eres experto en el lugar. Verás la energía positiva que traen estas personas contigo y seguramente todos quedarán asombrados por tu adaptación rápida al entorno. Al final del día, sentirás orgullo por los logros obtenidos durante este periodo de transición; tendrás la satisfacción de haber tomado una buena decisión al mudarte a esta ciudad y comprobar lo bien que te has adaptado sin tener muchas expectativas previas.
Entiendo el desafío que supone aprender un nuevo idioma y adaptarse a una cultura diferente. Cuando me mudé a Orlando, Florida, sentía que nunca podría hablar como lo hacen los nativos. Sin embargo, al mirar a mi alrededor y ver otros extranjeros hablando inglés de manera fluida e inteligente fue cuando comprendí que si ellos pudieron lograrlo yo también podría hacerlo.
Como se mencionó al principio de este artículo, aunque un país vecino tenga la misma cultura que el nuestro, nunca será exactamente igual. Cada región tiene su propia forma única de hacer las cosas; desde los platos típicos hasta la disposición en los supermercados. Adaptarse a estas diferencias puede resultar costoso y requiere ciertos esfuerzos por parte del individuo; sin embargo, vale la pena experimentar con inmersión cultural para descubrir nuevas perspectivas e ideas. Por ejemplo, el horario americano para comer es muy diferente al horario español. ¡A través del viaje o mudanza a otro lugar aprendemos que ni todo lo nuestro siempre será mejor ni todas las cosas extrañas son malignidad: un gran aprendizaje en sí mismo!
Aunque leer esta publicación puede generar cierta incertidumbre, te animamos a que si has pensado en tomar una decisión dos o más veces y tienes la posibilidad de hacerlo, no lo dudes. Hazlo sin temor a equivocarte; después de todo, es parte del proceso natural de aprendizaje. Si llegas al punto en el que sientes arrepentimiento por tu decisión tomada anteriormente, entonces podrías regresar atrás para retomar donde habías quedado previamente. Estamos aquí para experimentar y vivir nuestras vidas con libertad; así que no hay nada malo con cometer errores cuando se trata de elegir nuestro propio camino.